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Historia

El fuerte de Sancti Spiritu fue el primer asentamiento español, instalado en 1527 próximo a la actual ciudad de Santa Fe). Las ciudades de Santiago del Estero (1553), Córdoba (1573) y Buenos Aires (1580) fueron las bases de la dominación colonial que se impuso en la mitad norte del actual territorio argentino, sujeto a la autoridad de la Corona Española. Dependiente en un primer momento del Virreinato del Perú, el actual territorio formó parte, durante el reinado de Carlos III de España, del Virreinato del Río de la Plata creado en 1776. En 1780 se produjo un gran levantamiento indígena con epicentro en el Cuzco (actualmente Perú) dirigido por Tupac Amaru, que abarcó desde el actual territorio argentino hasta el actual territorio colombiano. La región Patagónica (al sur del actual territorio argentino) permaneció bajo control de las naciones indígenas hasta el último cuarto del siglo XIX; y la del  Chaco (al norte) hasta finales del siglo XIX.

En 1806 y 1807 se producen dos invasiones inglesas, que resultaron derrotadas por la auto-organización de los pueblos de Buenos Aires y Montevideo, hecho que ha unido a ambas ciudades hasta el día actual.

En 1810, el pueblo de Buenos Aires produce la Revolución de Mayo, que derroca al virrey y elige en su reemplazo una junta de gobierno integrada mayoritariamente por criollos, que da origen a la Guerra de la Independencia contra España (1810-1824); la Argentina declara su independencia el 9 de julio de 1816. Los primeros pasos como país independiente fueron tumultuosos. Las luchas entre dos grupos políticos con proyectos diferentes (unitarios y federales) condujeron a la Argentina a una larga serie de sangrientas guerras civiles entre facciones y provincias (1820-1861) y a una Guerra con el Imperio de Brasil (1825-1826). El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, de tendencia federal, mantuvo precariamente la representación del país entre 1830 y 1853 año en que fue derrotado en la batalla de Caseros por una alianza entre algunas provincias y el Imperio del Brasil encabezada por Justo José de Urquiza, gobernador de Entre Ríos. El grupo victorioso sancionó la Constitución de 1853 adoptando un régimen federal atenuado, pero la provincia de Buenos Aires la rechazó y se separó de la Confederación Argentina, que estableció su capital en la ciudad de Paraná. En 1861, Buenos Aires derrota a la Confederación en la Batalla de Pavón, y el país queda definitivamente unificado.
 
El “Granero del Mundo”
En la segunda mitad del siglo XIX se inicia un período de modernización y prosperidad económica. Con una fuerte inversión en educación y en el establecimiento de medios de producción orientados a la producción de carne y granos con destino al mercado europeo, la economía alcanzó altos niveles de crecimiento que atrajeron una gran corriente inmigratoria. La población argentina, que representaba el 0,12% de la población mundial en 1869 pasará a representar el 0,57% de la humanidad en 1930.
 
La prosperidad de la economía impulsó el crecimiento de las clases medias, la creación de partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical y el PS, y un amplio desarrollo de la organización sindical, no exenta de conflictos sociales y graves actos de represión. Se produjeron grandes reformas políticas, como el voto universal en 1912 y la reforma universitaria en 1918
 
Gobiernos dictatoriales
La historia política del país registra varios períodos de quiebra del sistema republicano. En 1930 se produce el primer “golpe de estado” que lleva al poder a los militares: en 1945 debido a una intensa y masiva presión social es elegido presidente de los argentinos el entonces Coronel Juan Domingo Perón quien junto a su esposa, Eva Perón, encabezarán un  movimiento político de enorme importancia en la historia del país, el “peronismo o justicialismo” En 1955 Perón será derrocado por un golpe militar, que tomó el nombre de Revolución Libertadora y que proscribirá al peronismo. En 1958 se retorna al sistema democrático y en 1966 nuevamente los militares vuelven (Revolución Argentina (1966-1973). Estos años se caracterizarán por una creciente violencia política. En 1973 el peronismo es nuevamente legalizado y triunfa en las elecciones presidenciales. El 24 de marzo de 1976 se produce un nuevo golpe militar que dará inicio al auto-denominado Proceso de Reorganización Nacional, durante el cual se produjeron las más graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos (se estima que hubo unas 30.000 personas asesinadas por grupos de tareas de las fuerzas armadas).

En 1982 el gobierno le declaró la Guerra a Gran Bretaña para recuperar las islas Malvinas, que duró dos meses. La pérdida de esta guerra, entre otros motivos, incidió para que en 1983 se convocara a elecciones nacionales, retornando Argentina desde entonces en forma ininterrumpida al sistema democrático.
Fuente: Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Argentina
 
Algunos hechos históricos de importancia para los pueblos indígenas 

 
Tratados de paz versus campañas militares al “desierto”. La naciente República estaba ávida de extender sus dominios a las regiones donde señoreaban las naciones indígenas originarias. El punto de partida fue la creación de un discurso de justificación. A pesar de que durante los siglos XVIII al XIX los conquistadores y colonizadores firmaron con los jefes de estas naciones varios tratados, capitulaciones y acuerdos de paz, nunca se cumplieron. Sin embargo son verdaderos testimonios jurídico-políticos de la pre-existencia étnica y cultura de los pueblos indígenas que hoy les reconoce la Constitución Nacional. Algunos de estos tratados fueron firmados antes de la formación del Virreinato del Río de la Plata (1776) y otros en los albores de la “conquista del desierto”. Con posterioridad, entre 1878 y 1884 el gobierno central encaró una guerra de exterminio contra las naciones indígenas al norte y sur del país.

En 1879 el General Julio A. Roca avanzó sobre los pueblos mapuche y tehuelche hasta lograr su sometimiento militar. En 1884 el General Victorica lo hizo al norte (“campaña del desierto verde”); en el primer caso el objetivo fue despojar a los indígenas de sus territorios, en el otro se buscó dominar a los indígenas para transformarlos en obreros rurales. Luego de estas campañas se negó todo valor a los tratados. Muchos estudiosos han calificado de acto de genocidio y purificación étnica a estas campañas. Los grupos que sobrevivieron fueron desplazados a zonas de arrinconamiento geográfico, miles de personas fueron capturadas, y trasladadas; algunos  hombres fueron incorporados al Ejército otros fueron convertidos en sirvientes en la ciudad de Buenos Aires y poblados vecinos.

Las tierras robadas se adjudicaron a bajo precio a terceros, o fueron regaladas a terratenientes y políticos influyentes. Los pueblos cazadores-recolectores del Chaco fueron sedentarizados mediante la creación de reducciones aborígenes. Desde aquí partían grandes contingentes de trabajadores indígenas para los obrajes, ingenios azucareros y cosecha del algodón, hasta que en 1960 al incorporar maquinaria a la industria deja de ser necesaria la contratación de trabajadores. 
 
Batalla de Quera: En 1875 un grupo de comunidades del pueblo kolla residentes en lo que hoy se denomina provincia de Jujuy se alzó contra el gobierno nacional porque éste pretendía  vender sus tierras a particulares no indígenas. En esa ocasión se atrincheraron en el Abra de Quera dispuestos a enfrentar a quien se opusiera a su reclamo con lanzas, palos y flechas pero fueron reprimidos con violencia sin que nunca trascendiera el número preciso de bajas de lo que se llamó posteriormente “Batalla de Quera” (Guilarte 2003). Interesantemente la demanda presentada por los manifestantes fue firmada como “pueblo indio” en defensa de sus tierras
 
Malon de la Paz: En 1946 unos 200 kolla protagonizaron una marcha a Buenos Aires desde las provincias de Salta y Jujuy para exigir el cumplimiento del compromiso de  titulación de sus tierras asumido por el presidente Hipólito Irigoyen antes del golpe militar de 1930. Esta primera gran marcha, conocida como “malón de la paz” estaba integrada por jóvenes, ancianos y niños de Abra Pampa (actual provincia de Jujuy), Finca San Andrés y Finca Santiago (actual provincia de Salta) quienes luego de su llegada a Buenos Aires fueron devueltos a sus provincias en un tren que los transportó contra su voluntad
 
Primer Parlamento Indígena Nacional: En 1972 la Comisión Coordinadora de Indígenas de la República Argentina (CCIRA) y la Confederación Indígena Neuquina se unen para realizar el Primer Parlamento Indígena Nacional o Futa Traun con la participación de algunos indígenas del resto del país. En esta primera reunión masiva los participantes plantearon reivindicaciones y demandas vinculadas a la propiedad de la tierra, la personería jurídica, las condiciones laborales de los indígenas, y el acceso a servicios básicos del estado como la salud y la vivienda. Con posterioridad dichas demandas fueron la base para la elaboración de la ley nacional 23302 sobre Política Indígena y Apoyo a las Comunidades Aborígenes  promulgada en 1985.
 
Programa de Participación de Pueblos Indígenas: entre los años 96 y 97 se desarrolló un Programa de Participación de Pueblos Indígenas (PPI), cuyo objetivo era “elaborar propuestas indígenas para la operativización del artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional. Su carácter de movilización pan-indígena y una metodología de producción colectiva en cinco niveles (comunitario, zonal, provincial, regional y nacional) convirtieron al PPI en la primera oportunidad para que indígenas de todas las regiones del país se conocieran y advirtieran que compartían historia y demandas comunes. Este piso les permitió elaborar, no sin contradicciones debido a la diversidad de pueblos, trayectorias históricas y contextos locales (Carrasco 2000; 2002), una plataforma mínima de reivindicaciones. A pesar de que el PPI fue el único proceso efectivo de alcance masivo del movimiento indígena, no produjo --como se esperaba--, una representación nacional. Terminada la presentación en el Congreso de la Nación del documento que contiene la serie de demandas y propuestas de todos los indígenas del país, cada región y provincia mantuvo su diferencia con las demás y las pocas organizaciones que existían continuaron su camino independientemente del resto.