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Asuntos Indígenas 2-3/05
Jóvenes Indígenas ¡Agotado!
Editorial por Alejandro Parellada
Américas Argentina: los Mapunky y los Mapuheavy: voces de la periferia. Por Equipo de Comunicación MapUrbe Colombia: terror en el Pacifico. Por Grupo de Trabajo Jenzerá Pronunciamento de Buenaventura Brasil: ¿Que es ser joven indígena? Por Graciela P. Santos & matia de Lourdes B de Alcântara Bolivia: Nos Llaman Transformers. Por Maria Teresa Madani Asia Filipinas: jovenes de la Cordillera. La continuacion del legado de defensa de la tierra ancestral y de la autodeterminacion. Por Lilette Fatima R. Raquel Tailandia: migracion urbana y jovenes de las tribus de los cerros en Chiang Mai . Por Luisang Waiba Tamang Ártico Jovenes Inuit en Canada. Por Franco Buscemi
¡Agotado!
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Editorial
Alejandro Parellada y Kathrin Wessendorf
La niñez y juventud indígena es, dentro de los pueblos indígenas, el sector más vulnerable y sufre los efectos directos de esta situación; lo cual les niega posibilidades y oportunidades reales para su desarrollo.
Los derechos de los niños y jóvenes están comprendidos en diferentes instrumentos internacionales, como la Convención sobre los Derechos del Niño. Esto ha permitido la elaboración de propuestas de legislación y políticas públicas que garanticen la protección y defensa de los derechos de la niñez y juventud indígena. Pero, a pesar de estos avances, la situación de discriminación, exclusión y racismo en que viven los jóvenes indígenas, es cada vez más alarmante.
Las poblaciones indígenas están particularmente preocupadas por el distanciamiento de los niños y jóvenes indígenas de su propia cultura y porque observan que se sienten rechazados por el resto de la sociedad. Los problemas que afrontan los niños indígenas en los ámbitos de la salud, el sistema de justicia de menores, la educación y el empleo están directamente relacionados con los problemas de discriminación. 1
Con frecuencia los jóvenes indígenas se ven obligados a abandonar sus comunidades y a trasladarse a las ciudades para aprovechar posibilidades de empleo o de educación. En el nuevo ambiente urbano, los jóvenes indígenas son a menudo objeto de discriminación y son privados de la igualdad de oportunidades en el empleo y la enseñanza. El trabajo doméstico es la principal opción para las jóvenes indígenas que habitan los centros urbanos. Sin ninguna reglamentación laboral, la modalidad más común es recibir hospedaje a cambio de su trabajo. La desprotección de las jóvenes, las hacen también muy vulnerables al abuso sexual y las enfermedades de transmisión sexual.2
La situación de vulnerabilidad de los jóvenes y niños indígenas se agudiza en las situaciones de conflicto armado. Muchos jóvenes y niños son reclutados de manera forzosa y la guerra no sólo pone en peligro su seguridad personal sino que también amenaza la integridad de su comunidad. En países como Colombia la mayor parte de los pueblos indígenas están afectados por la guerra y muchas comunidades han tenido que huir de sus territorios tradicionales. El desplazamiento provoca a menudo la pérdida de sus patrones sociales tradicionales y el colapso de sus estructuras políticas. Las organizaciones indígenas también han denunciado en reiteradas ocasiones a la discriminación por parte de la policía, en particular contra los jóvenes indígenas. Asimismo, han expresado preocupación por las altas tasas de encarcelamiento de éstos y por los maltratos sufridos durante sus detenciones. La falta de programas de estudios bilingües culturalmente adaptados a los jóvenes indígenas, unida a la discriminación de que éstos son objeto, ha creado un fuerte vacío psicológico y social a muchos niños y jóvenes indígenas. Esta situación ha repercutido, a su vez, en el alejamiento de los niños indígenas de su propia cultura y a menudo de sus familias y comunidades. Un problema serio de las comunidades indígenas es la manera de conservar la identidad cultural sin que los niños y jóvenes indígenas queden expuestos a una situación cada vez más vulnerable respecto de la sociedad nacional. Al mismo tiempo, muchos jóvenes indígenas sienten que se encuentran entre dos mundos: el que representan sus parientes y las comunidades indígenas y el mundo de las escuelas y el medio urbano. Un fuerte sentimiento de no pertenencia, puede tener serias consecuencias para la salud mental y física de los jóvenes.
En el Ártico, un problema crucial para los jóvenes indígenas es su alto número de suicidios. Mientras que en Groenlandia se quitan la vida 100 de cada 100.000 personas, la proporción se eleva a 180 en Nunavik (norte de Québec) y 240 en la costa canadiense de Labrador. Los índices de suicidios dentre los inuit es de 10 a 20 veces mayor que en la región sur de Canada.En todo el Ártico, los suicidios se producen fundamentalmente entre los jóvenes varones. El Consejo Circumpolar de Jóvenes de Groenlandia entiende que es necesario ver al suicidio en relación a los rápidos cambios de las comunidades.
La ratificación de los convenios internacionales y las legislaciones nacionales para la infancia, no garantizan en sí mismas, el respeto y realización de los derechos de la niñez y adolescencia indígenas, en tanto éstas no se transformen en políticas y programas de protección integral y desarrollo, respetando y fortaleciendo las características culturales y la diversidad de los pueblos en cada uno de los países.
Pero a la par de los problemas aquí enumerados, existen en muchos países movimientos de jóvenes indígenas organizados, que recrean el movimiento indígena desde lo urbano. Muchas veces bajo formas y consignas que no siempre son compartidas por las organizaciones indígenas tradicionales. A través de ésta primera publicación de IWGIA sobre jóvenes, deseamos apoyar la difusión de su situación y sus reflexiones.
Comenzamos con los jóvenes mapuche urbanos de Argentina que “utilizan códigos discursivos propios de los barrios periféricos, adoptando expresiones como la de mapuheavy o mapunky que permite la identificación de otros jóvenes y una serie de planteos acerca de la concepción de identidad mapuche.” Mientras tanto el conflicto armado de Colombia sigue golpeando fuertemente a las comunidades indígenas y afrocolombianas.
El artículo trata sobre un reciente encuentro en la región del Pacífico donde se analizaron los orígenes de la violencia y los márgenes de oportunidades de los jóvenes para realizar sus proyectos de vida. En este encuentro los jóvenes afirmaron que entre ellos es “donde se da la más alta proporción de reclutados para la tala indiscriminada de bosques, para el cultivo de ilícitos y aún como carne de cañón para todos los grupos armados que hoy desangran al país. Esto es así por carecer de oportunidades sociales y económicas para llevar una vida digna”. Pasando a Brasil, éste número de Asuntos Indígenas toma el caso de la Reserva Dourados de Mato Grosso, donde desde 1986 se viene registrando un preocupante aumento de suicidios entre los jóvenes del pueblo kaiowá.
También en el Ártico se llevan adelante importantes iniciativas en la organización de jóvenes, como la Asociación de Jóvenes Saputiit de Nunavik, o el Comité “Abracemos la Vida”, que son referentes importantes en la defensa de los jóvenes inuit, creando programas de prevención al suicidio. También el Grupo de Consulta para Jóvenes de Nunavut brinda el apoyo a jóvenes en temas de educación y salud. Nos trasladamos a Asia, para presentar el caso de Tailandia. Allí, a partir de los años noventa comenzó un proceso migratorio de las comunidades indígenas de los cerros a la ciudad de Chiang Mai a raíz del auge de la industria del turismo y las posibilidades de estudios que brinda la ciudad. Pero en la actualidad la mayor parte de los indígenas que habitan Chiang Mai realizan trabajos mal pagos y sin seguro médico. También se ha constatado una gran cantidad de niños indígenas abandonados en las calles de Chiang Mai, muchos de los cuales, al crecer, se dedican al trabajo sexual, registrándose entre ellos muchos casos de contagio de SIDA.
En la región de la Cordillera, en Filipinas, los jóvenes indígenas parecen haber sido menos influenciados por las costumbres occidentales. Su fuerza cultural los ha llevado a resistir la discriminación y los proyectos que atenten contra sus recursos. Las organizaciones de jóvenes indígenas vienen apoyando la lucha por el reconocimiento de las tierras ancestrales y el derecho a la educación.
Por último, en Nepal, el conflicto armado entre la guerrilla maoísta y el gobierno sigue ocasionando un gran número de muertes, desplazamiento y crisis económica. El artículo de Luisang Waiba Tamang hace un llamado a la reflexión a los jóvenes indígenas que se encuentran alistados en los grupos armados y apela a una salida pacífica para resolver la crisis del país. Notas 1 COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS. Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas - 18º período de sesiones. 24 al 28 de julio de 2000 2 Panamá por ejemplo es el segundo país de América Central que sufre mayor casos de VIH/SIDA y el territorio del pueblo kuna representa el tercer sector de mayor casos de VIH/SIDA, luego de la Ciudad de Panamá y Colón “Situación de la Juventud Indígena de Panama”. Jorge Stanley Icaza. www.iica.org.uy/redlat/publi005.doc
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