Derechos Territoriales

El despojo de los territorios y de los recursos naturales de los pueblos indígenas de todo el mundo socava su seguridad económica, cohesión sociocultural y dignidad.

La autonomía territorial, la movilización, la sensibilización sobre sus derechos y estrategias legales ayudan a proteger a los pueblos indígenas y sus territorios.

Los pueblos indígenas de todo el mundo comparten una fuerte conexión con la naturaleza. La cultura y la identidad de los pueblos indígenas están estrechamente vinculadas a sus territorios ancestrales. Perderlos significa perder también su identidad.

Por esta razón los pueblos indígenas han encabezado la resistencia contra el despojo de sus tierras a causa de la deforestación, la extracción de minerales, de petróleo y gas y la expansión de monocultivos, plantaciones agroindustriales, parques nacionales, represas y otros proyectos de infraestructura.

Al unirse y organizarse, los pueblos indígenas protegen sus territorios de la expansión de empresas, colonos y grupos armados. Sin embargo, la respuesta a esta resistencia de los pueblos indígenas ha sido en muchos casos, la violencia y el asesinato.

Los pueblos indígenas están siendo expulsados de sus tierras

La carrera mundial por el crecimiento económico y el aumento de los niveles de consumo y del comercio repercuten en los pueblos indígenas. Sus territorios son apropiados, vendidos, arrendados o simplemente saqueados y contaminados por los gobiernos, compañías privadas y empresarios poderosos.

Muchos pueblos indígenas también han sido arrancados de sus tierras como resultado de políticas gubernamentales discriminatorias o de los conflictos armados.

El despojo de la tierra y de los recursos naturales supone la pérdida de su modo de vida tradicional. De esta manera, se interrumpe la transmisión de conocimientos tradicionales entre generaciones y se debilitan la organización social y sus instituciones tradicionales, así como las prácticas culturales y espirituales. Todo esto genera pobreza, desintegración social y pérdida de la dignidad de los pueblos indígenas.

Despojo territorial y falta de reconocimiento

Los desalojos forzosos, abusos y otras graves violaciones de los derechos humanos ocurren a gran escala en África y Asia. La ocupación ilegal de tierras es impulsada por poderes fácticos y está exacerbada por el hecho de que la protección legal de sus territorios es débil.

En África y Asia, muy pocos países han ratificado el Convenio 169 de la OIT y casi ningún país cuenta con un marco legal que establezca el reconocimiento y la protección de las tierras de los pueblos indígenas. Cuando existen dichos marcos legales, la implementación es muy débil o inexistente. 

Los pueblos indígenas en muchos casos tienen derechos colectivos sobre la tierra, pero esta propiedad ni está debidamente documentada ni es reconocida oficialmente. Por lo tanto, las tierras de los pueblos indígenas son consideradas como un terreno fértil, apto para la explotación de recursos naturales, ya que no hay un uso o una ocupación "visibles" de la tierra o, simplemente porque el uso de la tierra no es considerado rentable y/o adecuado.

Casi todos los países de América Latina han ratificado el Convenio 169 de la OIT, pero una verdadera consulta basada en el principio de consentimiento libre, previo e informado rara vez ocurre.

Debido a su marginación política y económica, los pueblos indígenas en general tienen poco control sobre sus tierras y la manera en que los estados gobiernan dichos territorios.

Pueblos indígenas fuertes y resistentes

A pesar de las grandes amenazas y el despojo territorial, la otra cara de la moneda es que los pueblos indígenas han demostrado ser fuertes, resistentes y capaces de organizarse y defenderse.

Esta fortaleza se demuestra tan solo con el hecho de que los pueblos indígenas siguen estando allí. Todavía ocupan muchos de sus territorios ancestrales, conservan en gran medida sus culturas únicas y son los guardianes de gran parte de la diversidad cultural y biológica del mundo.

Los pueblos indígenas ya no luchan solos, sino que se han organizado en un movimiento global. Han afianzado sus derechos en el derecho internacional y han desempeñado papeles activos en los principales procesos internacionales que afectan a sus derechos y sus modos de vida.

Autonomía territorial y victorias legales

En América Latina, los pueblos indígenas de Perú, Bolivia, Panamá, Nicaragua y Colombia han construido gobiernos autónomos, basándose en el principio fundamental de la autodeterminación dentro del marco legal internacional de los derechos de los pueblos indígenas.

El gobierno autónomo de Groenlandia ha sido una fuente importante de inspiración para otros territorios autónomos. En África, Asia y Rusia, se discuten actualmente la descentralización, la gobernanza local y la representación política de los pueblos indígenas.

Los pueblos indígenas han alcanzado victorias históricas dentro de los sistemas regionales de derechos humanos como el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

Etiquetas: Derechos Territoriales

Últimas noticias sobre Derechos Territoriales por país

Sobre nosotros

El Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA) es una organización global de derechos humanos dedicada a promover, proteger y defender los derechos de los pueblos indígenas. Conócenos

 

 

Mundo Indígena

Nuestro anuario, El Mundo Indígena, ofrece un informe actualizado de la situación de los pueblos indígenas en todo el mundo. Descárgalo aquí

Contáctanos

Prinsessegade 29 B, 3er piso
DK 1422 Copenhague
Dinamarca
Teléfono: (+45) 53 73 28 30
Mail: iwgia@iwgia.org
CVR: 81294410

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto