• Pueblos indígenas en la República del Congo

    Pueblos indígenas en la República del Congo

El Mundo Indígena 2021: República del Congo

Situada en África Central, en el corazón de la segunda selva más grande del mundo y a ambos lados de la línea del ecuador, la República del Congo tiene una superficie de 341.821 km2.

La población congoleña ascendió a 5.279.517 millones de habitantes en 2018, con una tasa de crecimiento anual del 3.68%. Comprende dos grupos distintos: los Pigmeos y los Bantúes. Los Pigmeos son generalmente nómadas o seminómadas cazadores-recolectores, aunque algunos se han asentado en la tierra y trabajan en granjas agrícolas o ganaderas, en la caza comercial o como rastreadores, prospectores o trabajadores de las empresas madereras.[1]

En el último censo nacional, realizado en 2007, se estimó que la población Pigmea representaba el 1.2% de la población, es decir, 43.378 personas. En un estudio de las Naciones Unidas que data de 2013, la cifra es del 2%, es decir, unos 100.000 individuos. El propio Gobierno da un rango mucho más amplio posible, entre el 1.4 y el 10% de la población.

En realidad, no sabemos con precisión cuántos Pigmeos hay en el Congo. El Gobierno nunca ha hecho ningún esfuerzo para averiguarlo. Justifica esta falta de acción advirtiendo de las posibles consecuencias que podría tener un censo étnico.

El nombre de estos pueblos varía según el departamento en el que viven: Bakola, Tswa o Batwa, Babongo, Baaka, Mbendjele, Mikaya, Bagombe, Babis, etc. Aunque se encuentran en todo el territorio congoleño, los Pigmeos se concentran más en los departamentos de Lékoumou, Likouala, Niari, Sangha y Plateaux.

El Congo es un país muy boscoso (23.5 millones de hectáreas de bosque, o el 69% del territorio nacional) con una baja tasa de deforestación y degradación de los bosques, sólo el 0.05%, o unas 12.000 hectáreas que se talan por año (CNIAF, 2015). La cubierta forestal no es uniforme en todo el país, sino que varía en función de la densidad de población, la infraestructura de transporte, la riqueza forestal, la explotación histórica y la existencia de zonas urbanas.

Aunque no se trata de una lista exhaustiva, a continuación, se presentan algunos de los textos que conforman el marco jurídico aplicable a las poblaciones indígenas:

  • la Ley sobre la Vida Silvestre y las Zonas Protegidas (28 de noviembre de 2008),
  • la Ley que rige el Código Forestal (20 de noviembre de 2000),
  • la Ley de Protección del Medio Ambiente (23 de abril de 1991),
  • la Ley por la que se establecen los principios generales aplicables a los regímenes de tierras de propiedad privada y estatal (26 de marzo de 2004),
  • la Ley por la que se establece el régimen de tierras agrícolas (22 de septiembre de 2008),
  • el Decreto que establece las condiciones de gestión y uso de los bosques (31 de diciembre de 2002).

El 25 de febrero de 2011, la República del Congo se convirtió en el primer país de África en promulgar una ley específica sobre los pueblos indígenas: la Ley de Promoción y Protección de los Derechos de los Pueblos Indígenas en la República del Congo.

COVID-19

El año 2020 estuvo marcado por el impacto de la pandemia mundial del COVID-19 y las medidas tomadas por el Gobierno del país para abordarla.

El 24 de junio, el Banco Mundial aprobó la cantidad de 50 millones $US de fondos procedentes de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) para ayudar a la República del Congo a mejorar la resiliencia de los hogares ante la crisis del COVID-19.[2]

El Proyecto Lisungi para la Respuesta de Emergencia al COVID-19[3] (PLRUC, por sus siglas en francés) proporcionará apoyo financiero temporal a hogares pobres y vulnerables afectados por la crisis sanitaria y económica en ciertas zonas del país.

Casi 200.000 hogares se beneficiarán de un pago extraordinario de emergencia en efectivo de 50.000 FCFA (francos CFA) y una campaña de difusión de medidas de higiene y saneamiento. El proyecto se realizará mediante pagos electrónicos a través de teléfonos móviles, así como también mediante varios proveedores de servicios de pago para ampliar la cobertura del proyecto. Asimismo, respaldará actividades generadoras de ingresos para mujeres y grupos marginados, particularmente formación para gestionar pequeños negocios. El proyecto no menciona explícitamente a los pueblos indígenas del Congo, pero da a entender que los grupos marginados son en su mayoría indígenas. 

“Debido al impacto de la pandemia del coronavirus en los ingresos de los hogares, es importante establecer redes de cobertura social para proteger a las personas pobres y vulnerables en este tiempo de crisis”, explicó Jean-Christophe Carret, director de operaciones del Banco Mundial para la República del Congo, la República Democrática del Congo, la República Centroafricana y Burundi.[4]

El 25 de enero, dentro de la segunda fase de su proyecto en la República del Congo, la Orden de Malta anunció la rehabilitación y equipamiento del centro de salud Enyellé, ubicado en el departamento de Likouala donde sus equipos médicos proporcionan asistencia sanitaria a la población.[5] Likouala es la región en la que vive la población indígena más numerosa, según Guy Steiner, responsable del proyecto de la Orden de Malta Francia en Congo, quien manifestó que la población dispondrá de atención médica cuando finalicen las obras de acondicionamiento del centro de salud. “Una vez que esté terminado y funcionando, esperamos a finales de año, comenzaremos a realizar acciones muy positivas (...) Instalaremos una farmacia, un laboratorio, un quirófano para cirugía esencial como cesáreas, hernias, etc.”, explicó Guy Steiner.[6]

Gracias a sus clínicas móviles, los equipos de la Orden de Malta pueden tratar a personas que viven en zonas remotas de Likouala, donde proporcionan cuidado a pacientes que padecen lepra y otras enfermedades. “La lucha contra la lepra es primordial en nuestro trabajo. Llegamos a la población utilizando vehículos y canoas. Se han detectado más de 400 casos de lepra”, indicó el responsable del proyecto de la Orden de Malta en Congo.[7]

La Orden de Malta implementará este proyecto tan esperado por la población local durante un período de tres años. Está trabajando en colaboración con el Ministerio de Salud del Congo, la Agencia Francesa de Desarrollo, Congolaise Industrielle des Bois (CIB) y otras entidades.

Mecanismos para distribución de beneficios derivados del uso de recursos genéticos y de la explotación de los conocimientos de comunidades locales y pueblos indígenas[8]

En agosto de 2020, Cynthia Nina Kiyindou Yombo, responsable del programa dedicado a Derechos y Recursos Naturales de las Comunidades Forestales en el Observatorio Congoleño de Derechos Humanos (OCDH), concedió una entrevista a ERA Environnement en la que analizó los mecanismos establecidos en el país.

Explicó que los recursos genéticos de los pueblos indígenas incluyen raíces, plantas, savia, corteza, hojas, así como aquellos derivados de productos de fauna y flora silvestre como pieles y huesos de animales. Los recursos genéticos son fundamentales para las comunidades indígenas porque sus vidas dependen de ellos, son los recursos que utilizan para su farmacopea, para sus rituales en los bosques o en lugares sagrados.

Además, señaló que si estos recursos se gestionaran adecuadamente, no habría problema sobre su uso. Sin embargo, ahora con la pandemia del COVID-19, cada vez más personas están haciendo uso de estos recursos. Por tanto, es necesaria una adecuada regulación por medio de una ley para garantizar que los derechos de los pueblos indígenas estén protegidos.

 Cynthia Nina Kiyindou Yombo participó en la revisión del Código Forestal Congoleño y, en la última versión adoptada por el Consejo de Ministros el 20 de julio de 2020,[9] se incluyeron varias disposiciones sobre la gestión de los recursos y el reparto de los beneficios por y con las poblaciones indígenas. Sin embargo, dado que se han producido enmiendas, es difícil saber si estas disposiciones se han mantenido. Asimismo, se han producido retrasos en la promulgación del nuevo Código Forestal.

En la actualidad, el acceso a estos recursos no está prohibido para comunidades locales y pueblos indígenas porque tienen derechos de uso. Estas mismas poblaciones mantienen estos derechos de uso en zonas de explotación maderera y áreas protegidas: tienen derecho a tomar recursos genéticos para su seguridad alimentaria, salud y necesidades culturales.

Cynthia Nina Kiyindou Yombo espera que el gobierno adopte las medidas necesarias para asegurar que estos recursos desconocidos reciban especial atención porque son fundamentales para las comunidades indígenas. Actualmente, existe un texto que protege la farmacopea indígena y esto es positivo. No obstante, el Gobierno debe encontrar una solución que sea satisfactoria para los pueblos indígenas del país con respecto a todos los recursos genéticos, para que así su uso beneficie a sus comunidades que tradicionalmente han sido las custodios de estos recursos desde tiempo inmemorial. Se requieren mayores garantías jurídicas pues el Protocolo de Nagoya, del que la República del Congo es signatario, estipula que todos los Estados Parte adoptarán medidas legislativas y reglamentarias a nivel nacional para asegurar que los “beneficios que se deriven de la utilización de conocimientos tradicionales asociados a recursos genéticos se comparten de manera justa y equitativa con las comunidades indígenas y locales poseedoras de dichos conocimientos”.[10]

Por consiguiente, instó a todas las autoridades y socios financieros y técnicos a implementar a nivel nacional el Protocolo de Nagoya en cuyo texto se estipula que deben existir “procedimientos para obtener el consentimiento fundamentado previo o la aprobación y participación, según proceda, de las comunidades indígenas y locales, y establecer condiciones mutuamente acordadas, incluida la participación en los beneficios”.[11]

Suspensión de financiación estadounidense a World Wide Fund for Nature y Wildlife Conservation Society en la Cuenca del Congo[12]

En noviembre, el Gobierno de Estados Unidos cortó la financiación de más de 12 millones $US (aproximadamente 10 millones EUR) destinada al Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wide Fund for Nature, WWF), Wildlife Conservation Society (WCS) y otras ONGs de conservación, asestando un duro golpe a dicho sector. La decisión se produce tras una investigación interpartidista de Estados Unidos para dilucidar si los fondos federales de conservación habían apoyado a guardas contra la caza ilegal involucrados en abusos de derechos humanos en África. WWF y WCS están detrás de la creación y gestión de zonas protegidas en África y Asia que han desplazado a miles de personas indígenas y locales y han afectado negativamente a sus vidas[13].

La noticia fue revelada por un documento gubernamental filtrado donde se explica que organizaciones de conservación, como WWF, no han informado al Gobierno de Estados Unidos que los programas que está financiando son responsables de graves violaciones de derechos humanos en muchos países. WWF ha estado trabajando en la Cuenca del Congo durante más de 20 años y respalda a equipos que han cometido abusos violentos contra pueblos indígenas del Congo.

El documento del gobierno anuncia normas sin precedentes sobre cómo se pueden financiar proyectos ambientales, entre ellas:

  • Las organizaciones de conservación ya no recibirán fondos federales a menos que hayan obtenido el consentimiento libre, previo e informado (CLPI) de los pueblos indígenas.
  • Estados Unidos ya no aportará fondos para guardas ecológicos, cumplimiento de leyes o actividades de reubicación de comunidades, voluntarias o no.[14]

La noticia se conoció justo unos días después de la Cumbre de la Biodiversidad de las Naciones Unidas, en la que muchos líderes gubernamentales apoyaron el llamamiento de WWF y WCS para establecer zonas protegidas sobre el 30% de las tierras del mundo para 2030. Las revelaciones contenidas en el informe filtrado muestran lo peligroso que esto sería.

Patrick Kulesza es el presidente ejecutivo del Groupe International du Travail pour les Peuples Autochtones (GITPA) y coautor, junto a Marine Robillard, del libro: “Quel avenir pour les Pygmées à l’orée du XXIe siécle?” publicado en 2019 en la Colección “Questions autochtones du GITPA”, L’Harmattan.

Este artículo es parte de la 35a edición de El mundo indígena, un resumen anual producido por IWGIA que sirve para documentar e informar sobre los desarrollos que han experimentado los pueblos indígenas. Encuentra El Mundo Indígena 2021 completo aquí

Notas y referencias

[1] Population Data. “Congo”. 16 de marzo de 2020. Disponible en https://www.populationdata.net/pays/congo/

[2] Banco Mundial. “La République du Congo renforce la protection sociale face à la pandémie COVID-19.” 24 de junio de 2020. Disponible en https://www.banquemondiale.org/fr/news/press-release/2020/06/24/republic-of-congo-lisungi-emergency-covid-19-response-project

[3] Véase el artículo del Congo en la traducción francesa de El Mundo Indígena 2020 de IWGIA:

Bayeni, Emmanuel y Patrick Kulesza. “República del Congo”. GITPA, 2020. Disponible en http://gitpa.org/web/CONGO%20en%202019.pdf

[4] Banco Mundial. “La République du Congo renforce la protection sociale face à la pandémie COVID-19”. 24 de junio de 2020. Disponible en https://www.banquemondiale.org/fr/news/press-release/2020/06/24/republic-of-congo-lisungi-emergency-covid-19-response-project

[5] Elion, Christian Brice. “Santé : l’Ordre de Malte France va rénover l’hôpital d’Enyellé”. Agence d’Information d’Afrique Centrale. 25 de enero de 2020. Disponible en https://www.adiac-congo.com/content/sante-lordre-de-malte-france-va-renover-lhopital-denyelle-111932

[6] Agence d'Information d'Afrique Centrale. “Santé : l’Ordre de Malte France va rénover l’hôpital d’Enyellé”. Ordre de Malte. 25 de enero de 2020. Disponible en https://www.orderofmalta.int/fr/in-the-news/sante-ordre-de-malte-france-va-renover-hopital-enyelle/

[7] Ibid.

[8] Nzikou-Massala, Marien. “Congo-Brazzaville : «Il faut veiller à ce que l’utilisation des ressources génétiques soit bénéfique aux communautés» ”. Logging Off, entrevista, 27 de agosto de 2020. Disponible en https://loggingoff.info/library/congo-brazzaville-il-faut-veiller-a-ce-que-lutilisation-des-ressources-genetiques-soit-benefique-aux-communautes-27-aout-2020/

[9] ATIBT News. “La République du Congo promulgue le nouveau Code forestier”. Timber Trade Portal, 29 de julio de 2020. Disponible en https://www.timbertradeportal.com/action/news/item/24/la-r-publique-du-congo-promulgue-le-nouveau-code-forestier/?language=3

[10] Convenio sobre la Diversidad Biológica. “Texto del Protocolo de Nagoya”. 21 de mayo de 2019. Disponible en    https://www.cbd.int/abs/text/

[11] Ibid.

[12] “Au Congo,les États-Unis suspendent le financement du WWF et de la WCS”. Les Scoops d’Afrique ,17 de noviembre de 2020. Disponible en https://www.lescoopsdafrique.com/a-la-une/au-congoles-etats-unis-suspendent-le-financement-du-wwf-et-de-la-wcs/

[13] World Wide Fund for Nature (WWF). “Embedding Human Rights in Nature Conservation: From Intent to Action. Report of the Independent Panel of Experts of the Independent Review of allegations raised in the media regarding human rights violations in the context of WWF’s conservation work”. 17 de noviembre de 2020. Disponible en https://wwfint.awsassets.panda.org/downloads/independent_review___independent_panel_of_experts__final_report_24_nov_2020.pdf

[14] “Au Congo, les États-Unis suspendent le financement du WWF et de la WCS”. Les Scoops d’Afrique, 17 de noviembre de 2020. Disponible en https://www.lescoopsdafrique.com/a-la-une/au-congoles-etats-unis-suspendent-le-financement-du-wwf-et-de-la-wcs/

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