• Pueblos indígenas en Surinam

    Pueblos indígenas en Surinam

    En Surinam viven 4 pueblos indígenas. Su sistema legislativo, basado en la legislación colonial, no reconoce a los pueblos indígenas lo que constituye una gran amenaza para su supervivencia y el respeto a sus derechos, particularmente dada la gran atención que están concitando los múltiples recursos naturales de su territorio.

El Mundo Indígena 2021: Surinam

La población indígena de Surinam es de aproximadamente 20.344 personas, el 3.8% de la población total de 541.638[1] (censo 2012). Los cuatro pueblos indígenas más numerosos son los Kaliña (caribes), los Lokono (Arawak), los Trio (Tirio, Tareno) y los Wayana. Además, hay pequeños asentamientos de otros pueblos indígenas amazónicos en el sur de Surinam, como los Akoerio, Warao, Apalai, Wai-wai, Okomoyana, Mawayana, Katuena, Tunayana, Pireuyana, Sikiiyana, Alamayana, Maraso, Awayakule, Sirewu, Upuruy, Sarayana, Kasjoeyana, Murumuruyo, Kukuyana, Piyanakoto y Sakëta. Los Kaliña y los Lokono viven principalmente en el norte del país y a veces se les denomina pueblos indígenas de las “tierras bajas”, mientras que los Trio, los Wayana y otros pueblos amazónicos viven en el sur y se les denomina pueblos de las “tierras altas”.

El sistema legislativo de Surinam, basado en la legislación colonial, no reconoce a los pueblos indígenas o tribales, y el país no tiene ninguna legislación que regule los derechos de los pueblos indígenas y tribales sobre la tierra u otros derechos. Esto supone una gran amenaza para la supervivencia y el bienestar de los pueblos indígenas y tribales, sobre todo teniendo en cuenta la gran atención que se está prestando a los numerosos recursos naturales de Surinam, como el petróleo, la bauxita, el oro, el agua, los bosques y la biodiversidad. Además, es uno de los pocos países de Sudamérica que no ha ratificado el Convenio 169 de la OIT. Sí votó a favor de la adopción de la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en 2007.

Como en muchos otros países del mundo, la pandemia de COVID-19 ha puesto dolorosamente de manifiesto la posición desproporcionadamente vulnerable y marginal o incluso discriminatoria en la que se encuentran los pueblos indígenas de Surinam. Tras confirmarse los primeros casos de COVID-19 a mediados de marzo de 2020, y especialmente luego de la primera gran oleada de mayo y junio, muchos pueblos indígenas se autoaislaron y bloquearon las carreteras de entrada[2] e incluso las pistas de aterrizaje locales.[3] Sin embargo, tras las elecciones generales, celebradas el 25 de mayo de 2020, el número de casos se disparó en todo el país. Los pueblos de las zonas fronterizas se vieron especialmente afectados, ya que hubo una gran movilización a través de las fronteras desde los países vecinos más afectados, Brasil y Guayana Francesa, con personas que acudían a votar. En esa época, hubo una fuerte estigmatización de los pueblos indígenas y cimarrones, que fueron señalados como una “fuente del virus” que amenazaba al resto del país. En un caso, el jefe de una aldea fue incluso brevemente detenido por la policía por “albergar a una persona potencialmente infectada procedente de Guayana Francesa”.[4] Las medidas nacionales contra la propagación del virus también tuvieron un fuerte impacto en las aldeas, muchas de las cuales se vieron privadas temporalmente de alimentos y otros productos básicos debido a la falta de transporte. El turismo también se vio fuertemente afectado y los productos agrícolas, así como otros que vendían comúnmente las aldeas ya no podían comercializarse.

El suministro de información adecuada y comprensible fue otro problema importante para las aldeas indígenas y cimarronas, muchas de las cuales no tienen acceso a medios de comunicación convencionales como la televisión y la radio. La estructura nacional de la autoridad tradicional indígena, VIDS (Asociación de Líderes de Aldeas Indígenas de Surinam), se esforzó por proporcionar información en lenguas indígenas y sranantongo[5] y también materiales visuales,[6] y además estableció un grupo nacional de WhatsApp para una comunicación más rápida.

Lo más preocupante fue que la cantidad de personas indígenas que murieron a causa de la COVID-19 fue desproporcionadamente alta, y representaron aproximadamente el 15% de las muertes, aunque se estima que la población indígena es solo el 4% de la población nacional. Las autoridades nacionales no conocían estas estadísticas, pero fueron señaladas por la VIDS. Las autoridades no dieron ninguna explicación a pesar de que dijeron que investigarían más a fondo este asunto. La participación en la elaboración de políticas en torno a las medidas de COVID-19 fue (y sigue siendo) mínima, a pesar de que la VIDS envió varias cartas y solicitudes a las autoridades del país, de las Naciones Unidas y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para lograr una mayor participación. La VIDS presentó información sobre el impacto de la COVID-19 en los pueblos indígenas de Surinam al Relator Especial de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas[7] y también publicó un informe sobre la participación de las autoridades tradicionales indígenas en la elaboración de políticas durante el brote de COVID-19 en Surinam.[8]

Novedades legislativas

Tras un largo proceso (más de un año) con muchos debates y consultas, se elaboró un proyecto de ley sobre los derechos colectivos de los pueblos indígenas y tribales en Surinam, a cargo del “Equipo de Gestión” y sus comisiones técnicas, organismos estos instaurados por el Gobierno. El proyecto de ley fue presentado en la Asamblea Nacional (Parlamento) por un grupo de parlamentarios, pero nunca llegó a debatirse debido a las elecciones generales nacionales celebradas en mayo de 2020. Las elecciones llevaron al poder a los antiguos partidos de la oposición, y marcaron un cambio radical en el panorama político. En noviembre de 2020, el nuevo Gobierno del presidente Chandrikapersad Santokhi creó una nueva comisión presidencial para asesorar al Gobierno sobre los derechos —aún no reconocidos⸺ de los pueblos indígenas y tribales de Surinam. A diferencia de la comisión anterior, que estaba formada por representantes del Gobierno y de las autoridades tradicionales, esta nueva comisión está compuesta únicamente por expertos propuestos por el Gobierno. No obstante, se espera que el proyecto existente sirva de base para nuevos debates. Tanto el presidente como el nuevo vicepresidente, Ronnie Brunswijk, que pertenece al pueblo tribal cimarrón N’Dyuka, han declarado que quieren “tener resuelta la cuestión de los derechos sobre la tierra en el plazo de un año”.

La sentencia de 2015 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre los pueblos Kaliña y Lokono,[9] que entró en vigor el 28 de enero de 2016, sigue sin aplicarse. En dicha sentencia, la Corte ordenó a Surinam, entre otras cosas, reconocer legalmente la propiedad colectiva de los pueblos Kaliña y Lokono en lo que respecta a sus tierras y recursos tradicionales, así como su personalidad jurídica ante la ley en Surinam. Además, la sentencia afirma los derechos de los Kaliña y los Lokono sobre las áreas protegidas que se establecieron en sus territorios y ordena un proceso de restitución o compensación por esas tierras. La Corte también se pronunció de forma similar con respecto a los títulos de terceros sobre tierras indígenas que se han emitido sin su consentimiento. El Estado de Surinam debe también rehabilitar la zona afectada por la minería de bauxita en la Reserva Natural de Wane Kreek. Debido al carácter reiterado de las violaciones de los derechos de los pueblos indígenas y tribales por parte de Surinam (véanse también el caso del pueblo Saramaka[10] y el de la comunidad Moiwana[11]), la Corte ordenó en esta sentencia medidas similares para todos los pueblos indígenas y tribales del país.

A pesar de esta sentencia, el Estado ha seguido emitiendo títulos de propiedad de la tierra y de explotación de recursos dentro de los territorios de los pueblos indígenas y tribales, lo que ha provocado conflictos con los pueblos afectados,[12] que la mayoría de las veces solo tienen conocimiento de estas concesiones y títulos de propiedad de la tierra una vez que los “propietarios” comienzan a realizar actividades, como la tala de bosques. A menudo se dan nombres conocidos como tenedores de estos títulos.

Un acontecimiento notable en 2020, también poco antes de las elecciones generales de mayo, fue la rápida aprobación de la Ley Marco Ambiental, que llevaba más de 18 años en elaboración e incluso se había presentado para su debate en la Asamblea Nacional, pero siempre volvía al archivo, hasta marzo de 2020. La ley establece en gran medida la creación de una Autoridad Nacional de Medio Ambiente encargada, entre otras cosas, de diseñar y aplicar las políticas nacionales relacionadas con el medio ambiente. Al ser una ley marco, requerirá una gran labor de legislación adicional para entrar en vigor. El nuevo Gobierno ha creado un comité para revisar la ley “por motivos técnicos”,[13] el cual se constituyó sin una participación significativa de los pueblos indígenas y tribales y no reconoce sus derechos colectivos, aunque el Consentimiento, Libre, Previo e Informado (CLPI) se menciona superficialmente en las definiciones de los términos.

Otras novedades

Las elecciones generales nacionales celebradas el 25 de mayo de 2020 supusieron un giro de 180 grados en el panorama político de Surinam, ya que el partido gobernante, el Partido Nacional Democrático (Nationale Democratische Partij, NDP), del entonces presidente Desiré Bouterse, solo obtuvo 16 de los 51 escaños del Parlamento, frente a los 26 que tenía. Los antiguos partidos de la oposición, el Partido de la Reforma Progresista (VHP), el Partido de Liberación General y Desarrollo (ABOP), el Partido Nacional de Surinam (NPS) y el Imperio Glorioso (Pertjajah Luhur,PL), obtuvieron una rotunda mayoría de 33 escaños en total (el VHP con la mayor cuota, 20 escaños, seguido del ABOP con 8) y formaron rápidamente un nuevo Gobierno de coalición cuatripartito, encabezado por el presidente Chandrikapersad Santokhi, del VHP, y el vicepresidente Ronnie Brunswijk, del ABOP. El nuevo Gobierno ha expresado su deseo de mantener “lazos fuertes” con el interior, aunque el compromiso estructural aún no se ha materializado. Sin embargo, los partidos políticos que componen el actual Gobierno ya han estado en el poder y nunca han dado mucha prioridad a los derechos y medios de vida de los pueblos indígenas y tribales.

La economía de Surinam, ya de por sí débil tras años de bajos precios de los recursos naturales, escasa producción nacional y elevada deuda externa, se hundió aún más en 2020 tras la crisis del COVID-19. Los principales institutos de calificación crediticia clasificaron al país como “en situación de insolvencia” en julio de 2020,[14] aunque esto mejoró ligeramente unos meses después tras las conversaciones de reestructuración de la deuda por parte del nuevo Gobierno y las expectativas de una nueva ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI). Se espera que el recientemente publicado Plan de Crisis y Recuperación del nuevo Gobierno se aplique en 2021 con la ayuda del FMI. Este plan no presta mucha atención al interior más que en declaraciones generales sobre los grupos de bajos ingresos, aunque es un hecho histórico que los pueblos indígenas y tribales de Surinam son los más afectados por las medidas de austeridad y reestructuración económica. Las industrias e infraestructuras extractivas, con las inversiones extranjeras que las acompañan, ocupan un lugar destacado en la agenda del nuevo Gobierno. Los recientes descubrimientos de petróleo frente a las costas de Surinam dan grandes esperanzas al país, aunque también afirma que seguirá siendo “el país más verde” del mundo con su formidable superficie forestal del 93%.

Max Ooft es responsable de políticas en la Oficina de la Asociación de Líderes de Aldeas Indígenas de Surinam (Vereniging van Inheemse Dorpshoofden in Suriname, VIDS). Tiene un doctorado en Ciencias Médicas y un máster en Administración de Empresas (MBA), además de una licenciatura en Derecho (LL.B.).

Este artículo es parte de la 35a edición de El mundo indígena, un resumen anual producido por IWGIA que sirve para documentar e informar sobre los desarrollos que han experimentado los pueblos indígenas. Encuentra El Mundo Indígena 2021 completo aquí

Notas y referencias

[1] La población es muy diversa desde el punto de vista étnico y religioso, y está compuesta por hindúes (27.4%), cimarrones (“Bush negroes”, 21.7%), criollos (16%), javaneses (14%), mestizos (13%), indígenas (“amerindios”, 3.8%) y chinos (1.5%), según el Censo de 2012. En Surinam se hablan a diario al menos 15 idiomas, pero la única lengua oficial es el neerlandés, mientras que la lengua franca utilizada en las conversaciones menos formales es el sranan tongo (surinamés).

[2] Véase, por ejemplo: VIDS. “Stop”. Facebook, 17 de abril de 2020. https://www.facebook.com/VIDSSuriname/photos/pb.525313404329029.-2207520000../1280872708773091/?type=3&theater;  “Inheemse dorpen gezamenlijk in stijd tegen COVID-19”. Waterkant. 8 de junio de 2020. https://www.waterkant.net/suriname/2020/06/08/inheemse-dorpen-gezamenlijk-in-strijd-tegen-covid-19/; “Inheemse dorpen treffen COVID-19-maatregelen COVID-19”. Suriname News,3 de junio de 2020. https://www.srnieuws.com/suriname/290424/inheemse-dorpen-treffen-covid-19-maatregelen/; “Inheemse dorpen Para gaan wegbarricade niet verwijderen”. SNC, 20 de junio de 2020. https://surinamenieuwscentrale.com/content/inheemse-dorpen-para-gaan-wegbarricade-niet-verwijderen; “Maatregelen van inheemse dorpen tegen COVID-19”. VIDS,26 de marzo de 2020. https://vids.sr/maatregelen-van-inheemse-dorpen-tegen-covid-19/

[3] “Inheemsen barricaderen vliegveld na landing vliegtuig uit Paramaribo”. Waterkant, 30 de marzo de 2020. Disponible en https://www.waterkant.net/suriname/2020/03/30/inheemsen-barricaderen-vliegveld-na-landing-vliegtuig-uit-paramaribo/

[4] “Kapitein Erowarte afgezonderd in O'ter cel vanwege besmettingsgevaar”. Politie Suriname,. 17 de abril de 2020. Disponible en https://www.politie.sr/kapitein-erowarte-afgezonderd-in-oter-cel-vanwege-besmettingsgevaar/

[5] VIDS. “Covid Prakseri Suriname onder Lockdown”. Facebook, 7 de junio de 2020. Disponible en https://www.facebook.com/VIDSSuriname/photos/pb.525313404329029.-2207520000../1319969171530111/?type=3&theater

[6] Star Nieuws. “VIDS helpt mee met strijd tegen Covid-19”. 23 de enero de 2021. https://www.starnieuws.com/index.php/welcome/index/nieuwsitem/62667

[7] VIDS. “Impacto de la COVID-19 en los pueblos indígenas de Surinam” (Impact of COVID-19 on Indigenous Peoples in Suriname). 19 de junio de 2020. https://www.ohchr.org/Documents/Issues/IPeoples/SR/COVID-19/IndigenousCSOs/SURINAME%20%20-%20VIDS%20submission.docx

[8] VIDS: Vereniging van Inheemse Dorpshoofden in Suriname. 2021. www.vids.sr

[9] Corte Interamericana de Derechos Humanos. “Caso de los pueblos Kaliña y Lokono contra Surinam”. 25 de noviembre de 2015. Disponible en http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_309_ing.pdf

[10] Corte Interamericana de Derechos Humanos. “Caso del pueblo Saramaka contra Surinam”. 28 de noviembre de 2007. Disponible en http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_172_ing.pdf

[11] Corte Interamericana de Derechos Humanos. “Caso de la comunidad Moiwana contra Surinam”. 15 de junio de 2005. Disponible en http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_124_ing.pdf

[12] “Vids strijdt tegen ‘massale’ gronduitgifte”. Shoeket, 18 de octubre de 2018. https://www.shoeket.com/nieuwsbericht/9731/

[13]  “VIDS helpt mee met strijd tegen Covid-19”. Star Nieuws, 23 de enero de 2021. https://www.starnieuws.com/index.php/welcome/index/nieuwsitem/62667

[14] Baria, Steven. “S&P y Fitch rebajan la calificación de Surinam, lo que refleja un evento de impago” (S&P, Fitch downgrade Suriname, reflecting default event). S&P Global Market Intelligence, 13 de julio de 2020.Disponible en https://www.spglobal.com/marketintelligence/en/news-insights/latest-news-headlines/s-p-fitch-downgrade-suriname-reflecting-default-event-59414975

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