• Pueblos indígenas en Bolivia

    Pueblos indígenas en Bolivia

    Existen 36 pueblos reconocidos en Bolivia. Con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y una nueva Constitución, Bolivia adoptó la denominación de Estado Plurinacional.
  • Pueblos

    Existen 36 pueblos indígenas reconocidos en Bolivia. Tienen derechos constitucionales legalmente reconocidos a nivel federal y en varias provincias.
  • Derechos

    En 2007, Bolivia adopta la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Con la adopción de dicha declaración y una nueva Constitución, Bolivia adoptó la denominación de Estado Plurinacional.
  • Desafíos

    Los pueblos indígenas se enfrentan a amenazas de prospecciones sísmicas en busca de nuevas reservas de petróleo y gas, y de instalación de proyectos hidroeléctricos.

El Mundo Indígena 2020: Bolivia

Según el Censo Nacional de 2012, el 41% de la población boliviana mayor de 15 años es de origen indígena, aunque las proyecciones de 2017 del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que ese porcentaje se habría ampliado al 48%.1 De los 36 pueblos reconocidos en el país, habitan en los Andes mayoritariamente los de habla Quechua (49,5%) y Aymara (40,6%), que se autoidentifican con 16 nacionalidades.

En las Tierras Bajas, son mayoría los Chiquitano (3,6%), Guaraní (2,5%) y Moxeño (1,4%), que junto al 2,4% restante componen los 36 pueblos indígenas reconocidos. Hasta la fecha, los pueblos indígenas han consolidado en  propiedad  colectiva  23 millones de hectáreas bajo la figura de Tierras Comunitarias  de Origen (TCO), que representan el 21% de la extensión total del país. Con la aprobación del decreto nº 727/10, las TCO adquirieron la denominación constitucional de Territorio Indígena Originario Campesino (TIOC). Bolivia ha ratificado los principales convenios internacionales de Derechos Humanos, es signataria del Convenio Nro. 169 de la OIT desde 1991 y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas está plenamente vigente desde la aprobación de la Ley N.º 3760, el 7 de noviembre de 2007. Con la nueva Constitución Política del Estado en 2009 Bolivia adoptó la denominación de Estado Plurinacional.

Crisis política y salida forzada de Evo Morales

Uno de los hechos que podríamos señalar como la antesala del conflicto de las elecciones del 20 de octubre de 2019, es la catástrofe ambiental que supuso los incendios que tuvieron como epicentro la región de la Chiquitanía y el manejo que el Gobierno de Evo Morales hizo de esa crisis. Se trató de un hecho coyuntural (los incendios) que está conectado directamente con un elemento estructural que ha sido el blanco constante de críticas hacia Evo Morales de parte de sectores ambientalistas, que es la profundización del modelo extractivista de desarrollo que implica la ampliación de la frontera agrícola y por tanto la sustitución de selvas por cultivos agroindustriales.2 Según datos de varias fuentes se habrían quemado en Bolivia en los meses de agosto y octubre entre 4.5 y 5.1 millones de hectáreas de áreas boscosas,3 es decir la mitad de los bosques perdidos en Bolivia desde que se tienen registros. De las áreas afectadas, el 35% pertenecen a 22 territorios indígenas.4

El crecimiento del ambientalismo como actor social es clave para entender la naturalidad con que se dio la movilización de finales de octubre y principios de noviembre post elecciones. En este sector se articularon a los ambientalistas un sinnúmero de plataformas reivindicativas que van desde las organizaciones feministas, las plataformas de lucha contra los transgénicos, los grupos transgénero, animalistas, bicicleteros, motoqueros y demás tribus urbanas ya concientizadas con la problemática del medio ambiente, los derechos humanos y los derechos de los pueblos indígenas, que van por fuera de los sectores reivindicativos tradicionales. Estos lograron, motu proprio, poner en agenda un tema estructural que por muchos años fue expresamente marginado.5

La movilización social y el informe de la OEA

Los comicios del 20 de octubre de 2019 en realidad comienzan el 21 de febrero de 2016, que es la fecha cuando se celebra el Referéndum Constitucional, que pierde Evo Morales con el 51,3%, y le impidió modificar la Constitución en tanto era vinculante a este proceso electoral. Pero Evo Morales desconoció tal derrota y optó por hacer decir al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que la re-reelección -rebautizada como repostulaciónera un “derecho humano” o, mejor dicho, impedirla era una violación a éste, de acuerdo a lo que supuestamente establecía el artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos (Pacto de San José).

El factor detonante que motiva la caída del Gobierno Morales es sin dudas el Informe de Auditoría de la OEA, hecho conocer por el propio Evo Morales la mañana del domingo 9 de noviembre, el cual sugiere la realización de nuevas elecciones frente a las graves irregularidades cometidas antes, durante y después de los comicios del 20 de octubre.6

El denominado “Análisis de Integralidad Electoral, Elecciones Generales en el Estado Plurinacional de Bolivia, Hallazgos Preliminares”7 identifica graves irregularidades respecto a los cuatro aspectos que se revisaron, entre éstos: tecnología, cadena de custodia, integridad de actas y proyecciones estadísticas. Los observados fueron los sistemas de Transmisión de Datos Electorales Preliminares (TREP),8 y de Cómputo Definitivo.

En términos más políticos, el gobierno de Morales perdió conciencia del desgaste provocado al estar en el poder durante tantos años. Pero la pérdida de legitimidad, que se tradujo después en pérdida de autoridad y vacío de poder, se debió también a cómo gestionó ese poder, que fue de manera claramente autoritaria y sin tapujos, al límite de los cánones democráticos. Y Santa Cruz de la Sierra, el enclave conservador más importante del país, le cobró varias de esas facturas en su prolongado y sostenido paro. De poco le sirvió la alianza del gobierno con los empresarios, la flexibilización de las normas ambientales para favorecer el agronegocio y los ganaderos para colocar carne en China. La monumental cantidad de recursos invertidos en obra pública en Santa Cruz, publicitados diariamente con un gasto de recursos en propaganda jamás visto. Por el contrario, esto endureció aún más las posiciones de una ciudadanía que denunciaba en las redes sociales todos y cada uno de estos elementos, convirtiéndolos en factores justificativos para la acción y la presión.

Movimiento social afín al MAS en reflujo

Las organizaciones indígenas de las Tierras Altas y Bajas,9 otrora depositarias de una gran legitimidad social y política a nivel nacional brillaron por su ausencia en las movilizaciones populares y sin ofrecer una propuesta política a la crisis. Probablemente la inacción respondió al debilitamiento extremo en el que desde hace años se encuentran, corroídas por la división, la cooptación, la pérdida de agenda y horizonte político, así como la falta total de autonomía económica y de decisión. Del mismo modo las campesinas, neutralizadas y supeditadas a liderazgos que desde hace años gestionan el poder a partir de proyectos que tiene a sus dirigencias completamente fuera de los principales ejes de discusión social y política. Este reflujo se debió a la acción directa del gobierno de Evo Morales, que tenía el objetivo de eliminar toda sombra de disenso en el movimiento social.

El papel de las fuerzas de seguridad en el conflicto

La Policía Boliviana y Fuerzas Armadas fueron puestas en el exterior como las responsables del “golpe”, sobre todo a partir del motín policial y la ya famosa “sugerencia” del entonces Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kalimán, no obstante, habría que ubicarlas en su justa medida para no caer en determinismos baratos.

La composición étnico-social de la Policía y las Fuerzas Armadas de Bolivia -donde más del 90% son de origen indígena hace que la relación con la sociedad urbana tenga características especiales, en función a la clase social o la región donde prestan su servicio. En efecto, la particular composición y la formación de las fuerzas de seguridad en este país hace que la participación en el conflicto haya tenido unas características distintas al que se le ha atribuido internacionalmente. Por otro lado, y considerando la tradición de conflicto y movilización bolivianos, es difícil imaginar que otras condiciones que no sean las sociales, que imponen generalmente los sectores en las calles -y ahora en las redes sean las que determinen los hechos políticos de trascendencia en Bolivia.

Por tanto, la sugerencia del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de “dar un paso al costado”, enmarcado en la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas10 a pocos les pareció más que eso, una recomendación, más que a un quiebre de la cadena de mando o un acto de deliberación de los militares, como forzadamente se quiso instalar sobre todo desde fuera del país. Hasta ese momento las FF.AA. no habían tenido participación, al menos que se haya conocido a nivel público, en la crisis, pese a los constantes llamados opositores a que se plieguen a su lucha. Por el contrario, tuvo mucho más peso el llamado de la Central Obrera Boliviana (COB) a renunciar, cuyo secretario ejecutivo había acompañado horas antes al presidente en su conferencia de prensa. Un dato a tomar en cuenta es que, en su carta de renuncia, Evo utiliza la frase “golpe de Estado político cívico policial”,11 en ningún momento hace referencia a los militares. Pero las cartas ya estaban echadas, con o sin peticiones o sugerencias, la percepción ciudadana era que la renuncia era la salida más lógica y necesaria para una crisis que podía trocar en guerra civil.

La violencia como mecanismo de pacificación

Conocido el alejamiento de Evo Morales y la catarata de renuncias que comenzaron a sucederse, en muchos casos forzadas debido al hostigamiento desatado contra las ex autoridades más emblemáticas, como los miembros del gabinete y presidentes de las cámaras, era lógico que la presidencia recaiga en un representante parlamentario del arco opositor. Que el proceso mantuviese el grado de legalidad y apego a la Constitución que el contexto podía ofrecer, fue dado por algunos actores como los ex presidentes Carlos Mesa y Jorge Quiroga, quienes gestionaron e interpusieron sus buenos oficios para hacer que el Tribunal Constitucional se expida sobre la sucesión utilizando precisamente un antecedente de la época de cuando Quiroga fungió como presidente.12

Jeanine Añez asume como presidenta en un escenario convulsionado al borde de la guerra civil. La renuncia del ex presidente Morales no calmó las aguas y como se preveía, más bien generó la reacción a partir de sus sectores más duros que se lanzaron a una serie de acciones temerarias, así como al hostigamiento de las ciudades capitales e intermedias, cobrándoles la factura por la renuncia de su líder. Las fuerzas de seguridad convocadas por el Gobierno ahora sí pasaron a cumplir un rol más activo, no sólo de colaboración en recuperar la calma en las zonas objeto de constantes actos de saqueo, incendios y demás atentados a la seguridad púbica, sino para la nueva gestión como mecanismo de intimidación hacia los sectores del depuesto presidente.

En efecto, una de las primeras misiones de la Policía fue recuperar el orden público, hecho que se lo combinó con las Fuerzas Armadas, ya sin el cuestionado comandante W. Kalimán, claramente parte del esquema político del ex presidente Morales.13 Estos fueron tomando el control sobre todo de los barrios acomodados de la zona sur de La Paz, ante la radicalización de las protestas violentas que bajaban de El Alto y en Cochabamba, con la anunciada movilización cocalera, que tomó a Sacaba -, donde se encuentra el principal mercado de venta de hoja de coca-, como su base de reunión desde donde partían las marchas hacia la ciudad de Cochabamba.

Precisamente sería en el camino de Sacaba a Cochabamba donde se daría el día 15 de noviembre una de las refriegas más violentas entre cocaleros y fuerzas de seguridad, calificada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como “masacre”.14 En estos hechos murieron 9 personas, fueron heridos 115 y detuvieron a más de 140 personas.15 Una de las lideresas más emblemáticas, Leonilda Zurita, anunció, que no habrá elecciones en el Chapare hasta que la Policía no pida perdón de rodillas.16

Sin embargo, el nudo más difícil de resolver era el de El Alto de La Paz, población de mayoría migrante Aymara, que vota a Evo Morales para presidente pero que confía su gestión municipal a una alcaldesa “neoliberal” llamada Soledad Chapetón, de Unidad Nacional.17 Ya con Evo fuera del poder, sus partidarios se lanzaron a cercar la ciudad de La Paz.18 Adicionalmente y como sucediera en 2003 cuando salió del poder el presidente Sánchez de Lozada, los manifestantes cercaron la planta de Senkata, la única que provee de combustible líquido y recargado de garrafas de gas, imprescindibles para cocinar los alimentos de toda la población. A este punto las cartas estaban echadas y la situación en La Paz era humanitariamente insostenible, con varios días de bloqueo y escasez casi total de alimentos en los mercados. El gobierno tuvo que establecer un puente aéreo desde Santa Cruz de la Sierra para aprovisionar a La Paz de alimentos, y lanzar e una operación combinada de las fuerzas de seguridad.

¿Los movilizados al poder? Si y no

Queda preguntarse qué quedó del amplio y plural movimiento social, dentro del nuevo esquema de Gobierno. El partido político Unidad Demócrata de la presidenta Jeanine Añez ocupó todos los cargos públicos así como representantes de los Comité Cívicos de Santa Cruz y Beni.

Del otro lado, han quedado las agrupaciones ambientalistas, plataformas anti-transgénicas, feministas, organizaciones estudiantiles de izquierda, y defensores de derechos humanos, que vienen cuestionado al actual Gobierno por las graves violaciones a los derechos humanos cometidas en la salida del conflicto, particularmente en Sacaba y Senkata. Todos estos sectores carecen hoy de un liderazgo político-electoral claro.

Lejos de todos ellos se encuentran las otrora organizaciones indígenas, parte del movimiento social del gobierno depuesto, vilipendiado en el escenario público que ya no controla, pero con un nivel de apoyo que todavía le permite ser una opción electoral absolutamente viable. Evo está en Argentina recomponiendo su imagen y organizando sus fuerzas para las nuevas elecciones que fueron convocadas para el 3 mayo del 2020, en la que un conjunto de nuevos líderes asoman como posibles candidatos dentro de su partido, aunque no parece que sean del agrado del Líder, que confía más en sus ex colaboradores para la fórmula presidencial. La oposición parece que se dispersará mucho más que en el anterior comicio, donde ya no funciona la consigna del “voto útil” para enfrentar al MAS y que capitalizó Carlos Mesa en las elecciones anuladas.

Notas y referencias

  1. INE 2017, sobre consulta para el Navegador Indígena –Bolivia.
  2. Sobre todo, oleaginosos y en el último tiempo y al influjo de la reparación de los incendios, el gobierno anterior planteaba la “reforestación” de plantaciones agroforestales de palma africana, eucalipto, etc. asociadas a la industria de las celulosas.
  1. Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC) Diagnóstico por teledirección áreas quemadas en la Chiquitania. 2 diciembre 2019: https:// fcbc.org.bo/wp-content/uploads/2019/12/DiagnosticoIncendios.pdf
  2. CEJIS-CPTA (2019) Cicatrices de quemas en Territorios Indígenas
  3. El presupuesto de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) tiene una capacidad presupuestaria de controlar menos del 7% de las operaciones forestales que autoriza. (ABT, 2013)
  4. Ministerio Relaciones Exteriores, Gobierno del Estado Plurinacional de ”OEA Y Bolivia firman acuerdo para la realización de una Auditoría Integral a elecciones generales”. 30 octubre 2019: http://www.cancilleria.gob.bo/webmre/ noticia/3716
  1. Organización de los Estados Americanos (OEA). Análisis de Integridad Electoral Elecciones Generales en el Estado Plurinacional de Bolivia 20 octubre 2019: http://www.oas.org/documents/spa/press/Informe-Auditoria-Bolivia-2019.pdf
  2. Que fue interrumpido por varias horas, desatando las protestas a partir del 2223 de octubre, en tanto cuando éste se reanudó su conteo la tendencia electoral se invirtió, favoreciendo al candidato Evo Morales, por sobre Carlos Mesa, cuando era evidente que por las actas faltantes y el porcentaje acumulado por ambos sugería la realización de una segunda vuelta, dado que Evo no lograba aventajar por más del 10% de los votos a su
  3. Representadas por la Confederación de los Pueblos Indígenas del Oriente, Chaco y Amazonía de Bolivia (CIDOB) -en las Tierras Bajas, que agrupa los 34 pueblos indígenas de esta zonay el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo (CONAMAQ), donde se adscriben 16 nacionalidades originarias de la zona
  4. “ARTÍCULO 20º.‐ Las atribuciones y responsabilidades fundamentales del Alto Mando Militar son: b. Analizar las situaciones conflictivas internas y externas, para sugerir ante quien corresponda las soluciones apropiadas.” Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas de la Nación ‘Comandantes de la Independencia’ 1405/92 de 30 de diciembre.
  5. Bolivia Tv Oficial en Twitter, 5:43 PM. Nov 11, 2019: https://twitter.com/Canal_Bo-, liviaTV/status/1193932163739267092
  6. “Explicación jurídica sobre la sucesión constitucional en Bolivia”. tv, 15 noviembre 2019. https://eju.tv/2019/11/explicacion-juridica-sobre-la-suce-c sion-constitucional-en-bolivia/
  7. Precisamente una de las primeras acciones de la presidenta fue relevar la cúpula militar, empezando por el Kaliman. Dominguez, Raul “Añez renueva el Alto Mando Militar: Orellana reemplaza a Kaliman”. Energy Press, 13 noviembre 2019: https://www.energypress.com.bo/2019/11/13/anez-renueva-el-alto-mando-mili- tar-orellana-reemplaza-a-kaliman/
  8. “En criterio de la Comisión, estos hechos pueden caracterizarse como masacres dado el número de personas que perdieron la vida en un mismo modo, tiempo y lugar, y a que se cometieron en contra de un grupo específico de personas. Además, los patrones de las lesiones que se han registrado ofrecen serios indicios de prácticas de ejecución ” Comunicado de prensa: CIDH presenta sus observaciones preliminares tras su visita a Bolivia, y urge una investigación internacional para las graves violaciones de derechos humanos ocurridas en el marco del proceso electoral desde octubre de 2019. Organización de los Estados Americanos (OEA). “The IACHR presents its preliminary observations following its visit to Bolivia and requests an urgent international investigation take place into the serious human rights violations that have occurred in the country since the October 2019 elections”. 10 December 2019: http://www.oas.org/en/iachr/media_center/PReleases/2019/321.asp
  9. De éstos, según la Defensoría del Pueblo de Cochabamba, 4 mujeres y varios menores de edad. También resultaron detenidos, aunque después liberados periodistas de medios
  10. Guarachi, Ángel “Dirigente de las Bartolinas dice que permitirán ingreso de la Policía al Chapare si piden ‘perdón de rodillas’”. La Razón, 12 diciembre 2019: ht-l tps://la-razon.com/nacional/Polemica-bartolinas-policia-chapare-elec- ciones-perdon-rodillas_0_3273872641.html
  11. Partido del empresario del cemento Samuel Doria Medina, socialdemócrata de
  12. Es decir, el que protagonizaran los hermanos Túpac y Tomás Katari y Bartolina Sisa en 1781, cuando por seis meses cerraron todo suministro de alimentos a la capital, en tanto la producción agrícola altiplánica baja pasando por El Alto, único ingreso desde esa Zona

 Leonardo Tamburini es en abogado argentino de la Università degli Studi di Macerata (Italia), especialista en derechos indígenas, director ejecutivo de ORÉ-Organización de apoyo Legal y Social (Bolivia).

 

Este artículo es parte de la 34ª edición de El Mundo Índigena. La publicación es un resumen de los principales acontecimientos que los pueblos indígenas han vivido. Descarga El Mundo Indígena 2020 aquí

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